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La diferencia entre precio y valor
22 marzo, 2012 Economía, El Valor de las cosas, Historia, Historia de la economía, Historia de la tasación, intangibles, Pensamiento, Precio, Sin categoría, Teorías económicas, Valor

Los consumidores adquieren a diario diferentes bienes que satisfacen necesidades y que son obtenidos mediante la entrega de una cantidad monetaria en forma de renta por su participación dentro del proceso productivo. ¿Por qué una persona elige unos bienes y no otros de los ofertados en el mercado? ¿Qué causas determinan la cantidad  monetaria a entregar para poder realizar la compra de un determinado bien o servicio? Estas cuestiones han dado lugar a multitud de teorías que intentan explicar las diferencias entre precio y valor, así como los puntos en común que estos dos conceptos tienen entre sí.

Un bien o servicio se adquiere en la mayoría de los casos porque es útil. La utilidad confiere a las cosas un valor otorgado por los productores y el propio consumidor, que está dispuesto a entregar una cantidad de dinero para adquirirlo.

El estudio de la conducta de los consumidores comenzó con el análisis de la utilidad de los bienes, pero Adam Smith, el que para muchos es padre de la Economía Política, cuestiona este planteamiento en su libro La riqueza de las naciones (uno de los libros más influyentes de la historia de la Economía).

La riqueza de las naciones

En la riqueza de las naciones, Smith aplica una innovadora visión del universo moral y social de Newton en el campo de la Economía Política. Una de las conclusiones a la que llega Adam Smith es que el hombre busca la riqueza no por necesidades naturales, sino por el deseo de emularse con otras personas para conseguir la atención y aprobación de la sociedad mediante la adquisición de bienes que resultan innecesarios, afirmación ésta que tiene una relación directa con postulados ligados a la sociedad de consumo en la actualidad.

Caricatura, de la época industrial Para Smith, el hombre en muchas ocasiones trata de emularse a los demás a través de la adquisición de bienes que resultan innecesarios.
(Fotografía: Wikimedia Commons)

¿Cómo determinar el valor según Adam Smith?

Adam Smith resuelve esta cuestión con la idea de que es la persona quién, en posesión de un sentimiento de compañerismo, ha de valorar las cosas y hacerlas partícipe de los sentimientos de los demás, comprendiendo el interés que lleva a otras personas a desear un determinado bien.

Es en este punto cuando Smith apuesta por el trabajo como medida efectiva para determinar el valor intercambiable de toda mercancía y satisfacer a las partes implicadas. Esta afirmación, que posteriormente fue compartida y criticada por muchos economistas, dio lugar a la denominada paradoja del valor de Adam Smith.

Compra-venta de un periódico entre dos personasLa Escuela clásica defiende que el valor viene determinado por la capacidad de trabajo que una persona está dispuesta a comprar o vender por la obtención de un bien.
(Fotografía: Wikimedia Commons)

La paradoja del valor de Adam Smith

Adam Smith explica mediante la famosa paradoja del agua y el diamante su percepción de valor. El agua es un bien necesario para la supervivencia del hombre por lo que su valor de uso es muy alto. Pero, la capacidad de trabajo necesaria para conseguir agua es escasa ya que es la propia naturaleza la que facilita este bien. El agua, por tanto, no tiene la capacidad de comprar nada ni de ser intercambiada por nada.

Un diamante en cambio tiene un valor de uso escaso, pero requiere de un proceso de trabajo complejo hasta que se convierte en una piedra preciosa y una gran cantidad de bienes pueden ser intercambiados por éste.

Ilustración de plantas introducidas en cubo de agua Existen cosas con un gran valor de uso y un escaso valor de cambio (agua).
Existen cosas con un gran valor de cambio y un escaso valor de uso (diamantes)
(Fotografía: Wikimedia Commons)

La paradoja del valor sigue siendo un hecho relevante en la actualidad sobre todo en países donde existen problemas de abastecimiento de agua. Es en este punto cuando tenemos que hablar también de otro concepto de utilidad relacionado con los bienes y servicios, denominado utilidad marginal de los bienes.

Utilidad marginal de los bienes

La utilidad marginal de un bien indica el grado de utilidad o satisfacción que una persona experimenta al consumir una unidad adicional de un determinado bien. Esto quiere decir que la utilidad marginal va descendiendo paulatinamente a medida que se consumen esos bienes. El concepto de utilidad marginal incorpora otro elemento al estudio del valor como es la escasez. 

A modo de ejemplo, el valor que los habitantes de un país con problemas de abastecimiento de agua otorgan a ésta puede llegar a ser mucho mayor que el de los habitantes residentes en países con un clima húmedo y no haya problemas de abastecimiento de agua.

Otras teorías que explican la relación entre precio y valor

El precio es el pago o recompensa asignado para la obtención de un bien o servicio. En el sistema económico actual, el precio viene determinado generalmente por unidades monetarias, como por ejemplo: euros, dólares, yenes o libras.

Para entender la relación entre precio y valor ponemos de ejemplo algunas teorías económicas:

  • Escuela clásica: consideraba que el precio y el valor dependían directamente de la cantidad de trabajo asociada al bien. Entre los escritores clásicos destacan Adam Smith, David Ricardo o Karl Marx.
  • Escuela marginalista: la escuela marginalista relaciona el precio y el valor con elementos psicológicos (deseos, necesidades) y no sólo con los costes de producción como hace la Escuela clásica. Entre los escritores marginalistas destacan  William S. Jevons, Cari Menger y Léon Walras.
  • Utilitarismo: para los utilitaristas, el precio y el valor de un bien se determina a través de su capacidad para producir felicidad o placer en una persona. Jeremy Bentham o John Stuart Mill son algunos de los teóricos utilitaristas más reconocidos.

Las tendencias de compra del consumidor actual

En la actualidad, cuando el consumidor  adquiere un bien o servicio se ve influido por sus propios gustos y preferencias, (aspecto introspectivo) y su capacidad de compra (aspecto objetivo) determinada ésta por los ingresos y renta del consumidor y el precio de los bienes.

El acto de compra, desde el punto de vista de la demanda, reúne por tanto las siguientes condiciones para poder llevarse acabo:

  • Gusto o preferencias del consumidor.
  • Ingresos y rentas.
  • Precio de los bienes y servicios.

Imagen de dos personas comprando A la hora de adquirir un bien, el consumidor se ve influido por sus propios gustos y preferencias, (aspecto introspectivo) y su capacidad de compra (aspecto objetivo)

Las empresas, para poder desarrollar una estrategia de precios exitosa se centran en el consumidor, desarrollando productos y servicios que son comercializados con un valor que el consumidor está dispuesto a pagar y tomándose como referencia:

  • El coste del producto para la empresa, precio del bien, precio de otros bienes, los precios de los factores productivos o la tecnología aplicada durante el proceso de fabricación (oferta).
  • El valor del producto asignado para el consumidor (demanda).
  • El precio, que posibilita el intercambio de bienes y servicios.

Como puede observarse, el precio y el valor son dos conceptos amplios pero interrelacionados, los dos han estado presentes a lo largo de la historia de la actividad económica, entendida ésta como un aspecto más de la conducta humana y lo seguirán estando mientras la vida del ser humano siga desarrollándose dentro de un contexto social. A modo de conclusión podría definirse el precio como la cantidad de unidades monetarias necesarias para que se produzca un intercambio,  mientras que el valor es el conjunto de características y circunstancias asociadas a un objeto y servicio que le otorgan un grado de utilidad al mismo.

 

Fuentes de Referencia:

Martín, Simón J. (2003). Principios de Economía. Ed, Pearson
Smith, A. (1776). La riqueza de las naciones. Ed, Alianza


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