10 aspectos que analiza una auditoría energética

11 noviembre, 2015 Tiempo estimado de lectura: 7 minutos Eficiencia energética

Una auditoría energética consiste en realizar un estudio cuyo objetivo es determinar las oportunidades de ahorro y eficiencia energética en un edificio o en una parte del mismo. Una vez realizado el análisis se elabora un plan de acción para poder llevarlas a cabo si son viables tanto técnica como económicamente.

Pero, ¿cuáles son los aspectos que analiza una auditoría energética?

1. Datos generales y consumos

Se recopila información sobre la actividad ejercida, solicitando facturas y realizando la descarga de los contadores, comparándolos con los suministros y consumos necesarios para proporcionar la condiciones óptimas para el correcto desarrollo de la actividad.

2. Análisis de la red eléctrica

Se contrasta la realidad de los datos que aparecen en la factura eléctrica con el análisis de la red eléctrica. Para garantizar la correcta medición, los auditores colocan un analizador de redes o registrador de potencias en el punto de entrada de la energía eléctrica en el circuito o circuitos que se pretende analizar.

De esta forma, se puede extraer información extrapolable a la facturación periódica. Este análisis permite evaluar la energía reactiva que aunque supone un gasto no aporta trabajo, es decir, no es aprovechable para el consumo.

3. Envolvente

Se analizan la características de la envolvente en cuanto a cerramientos, huecos, puentes térmicos y valoración de las pérdidas de energía (transmitancias) por un deficiente aislamiento en paredes, vidrios, marcos, etc. Para detectar pérdidas energéticas es muy útil el empleo de cámaras termográficas que detectan de forma muy clara las entradas o salidas de calor.

4. Iluminación

La iluminación en los centros de trabajo es una de las necesidades más claramente identificables. Se ha de proporcionar una iluminación suficiente con el menor consumo energético posible.

En una auditoría energética se realiza un inventario de todas las luminarias y las lámparas, para saber la potencia consumida y así analizar si el nivel lumínico es el óptimo. Para esta operación se utiliza el luxómetro.

5. Climatización, renovación de aire y agua caliente sanitaria (ACS)

Se realiza un estudio pormenorizado de los equipos de generación y sistemas de distribución. Generalmente, la renovación de aire o aporte de aire primario (para mantener las condiciones de salubridad del espacio), suele estar resuelta en las instalaciones actuales con la propia climatización.

En general, ésta suele resolverse mediante unidades con tecnología de bomba de calor que aprovechan la menor diferencia posible de temperaturas entre el interior y la fuente exterior. El agua caliente sanitaria suele producirse mediante calderas alimentadas por gas natural o gases licuados del petróleo y es almacenada en acumuladores bien aislados para minimizar al máximo las pérdidas.

6. Equipos eléctricos y térmicos

Se realiza un inventario y un estudio de los equipos eléctricos de climatización y ventilación, calderas, bombas (agua potable y calefacción), equipos de ofimática, equipos de la cocina u otros. Lo más importante de estos equipos es que su rendimiento sea lo más optimo posible, para que su curva de rendimiento se acerque lo más posible a la facilitada por el fabricante de los equipos.

Para que se consiga este rendimiento el mantenimiento adecuado de los equipos es fundamental, así como su sustitución por tecnologías más recientes que produzcan una rápida amortización del gasto necesario y un significativo ahorro futuro.

7. Control y gestión de los equipos

Conocer y obtener los datos de los sistemas de control, control de la calidad del aire y de temperatura ambiente es fundamental para lograr un importante ahorro energético. Para conseguir este objetivo es clave la ayuda de la informatización y monitorización de los distintos equipos instalados.

8. Energías renovables

En este capítulo se englobarían las solares térmicas, generalmente para agua caliente sanitaria y apoyo en calefacción, las instalaciones solares fotovoltaicas, que aportan energía eléctrica bien para autoconsumo o para alimentar a las redes de distribución, las instalaciones eólicas, centrales hidráulicas,… y las basadas en las comentadas tecnologías de “bomba de calor” como geotermia, aerotermia, etc.

9. Equipos de agua

Los equipos de agua son los necesarios para satisfacer el consumo tanto de agua fría como de agua caliente. Hay que tener en cuenta que uno de los objetivos para mejorar el medio ambiente es el de reducción de la contaminación del agua, lo que implicaría también un menor consumo.

Una instalación de agua, sea caliente o fría, supone distribuirla en diferentes puntos de consumo a una cierta presión, lo que puede necesitar apoyo de bombas de circulación, depósitos de expansión, etc.

10. Gestión energética

El estudio de la auditoría energética analiza los datos relevantes de la gestión energética actual y del uso del edificio. El control de la gestión energética de las instalaciones de producción o consumo de energía se va tornando, como se ha apuntado anteriormente, fundamental en cuanto a racionalizar el consumo, con el consiguiente ahorro energético. La monitorización de las instalaciones tendentes a operaciones como apagado automático, tanto de luces como de equipos, control de presencia, entrada en servicio, etc, permite obtener ahorros muy significativos de consumo.


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