La Estatua de la Libertad de Nueva York, de Joseph Pulitzer y de Gustave Eiffel

29 octubre, 2013 Tiempo estimado de lectura: 4 minutos Arquitectura

Can más de tres millones de visitas anuales, la Estatua de la Libertad es uno de los mayores atractivos turísticos de Nueva York. Sin embargo, estuvo a punto de erigirse en otra ciudad estadounidense.

En 1866, diez años antes de que se cumpliera el centenario de la independencia estadounidense, el político Edouard Laboulage encargó al escultor Frederic Auguste Bartholdi que realizara una gigantesca estatua para que Francia se la regalara a Estados Unidos con motivo de tan importante efeméride.

La Estatua de la Libertad fue un regalo de Francia a Estados Unidos

Tras una larga visita al Nuevo Mundo, Bartholdi decidió que el lugar donde posar su obra fuera Bedloe Island (actual Liberty Island), lugar de paso para todos los barcos procedentes de Europa. En 1870 comenzó a construir “La libertad ilumina el mundo”, nombre real de la Estatua de la Libertad.

Estatua de la Libertad
“La libertad ilumina el mundo”, en la isla Bedloe.

Los problemas pronto empezaron a aparecer. El escultor cifró el presupuesto de la obra en 400.000 dólares. Los problemas de financiación fueron grandes a ambos lados del Atlántico. Francia se comprometió a pagar la estatua y Estados Unidos el pedestal, de manera que se pudieran repartir los gastos. Además, crearon la Unión Franco-Americana para recaudar fondos a través de loterías, sorteos y subastas.

Los 28.117 kilos de cobre que pesa la obra debían tener un gran esqueleto para soportarla y mantener las planchas de metal en vertical. El elegido para diseñar la estructura fue Gustave Eiffel que, aunque aún no había erigido su popular Torre, ya era conocido por diferentes proyectos.

Gustave Eiffel diseñó el armazón de la Estatua de la Libertad

En 1884 Bartholdi y su equipo terminaron de construir la Estatua de la Libertad, sin embargo, el pedestal aún no estaba listo. La difícil situación económica que atravesaba la ciudad de Nueva York paralizó la obra. Boston, Cleveland y San Francisco se ofrecieron a acoger a la dama.

Estatua de la Libertad

Imagen del pedestal durante su construcción.
Fuente: Wikimedia Commons.

Joseph Pulitzer, director del diario New York World, era uno de los hombres más poderosos del país. Consciente de la importancia que tendría para su ciudad, Pulitzer comenzó con una poderosa campaña mediática para recaudar fondos. En poco más de cinco meses consiguió más de 120.000 dólares, dinero suficiente para terminar la base.

Pulitzer consiguió recaudar 120.000 dólares gracias a las donaciones

Para poder transportarla en barco, la estatua se desmontó en 350 piezas que viajaron en 214 cajas. Una vez en Nueva York, más de 200 trabajadores tardaron cuatro meses en montar el esqueleto y las piezas de cobre. El 28 de octubre de 1886, hace ahora 127 años, “La libertad ilumina el mundo” se inauguró con todos los honores, convirtiéndose en un emblema de Nueva York.

 
Fuentes de referencia

Canal Historia (2010) “América. La historia de Estados Unidos”.
Fuentes, A. (2011) “La estatua de la Libertad cumple 125 años”, Cadena SER.
Tomás, A. (2013) “Historia de la Estatua de la Libertad”, 21 Wonders.


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